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Miopes

diciembre 24, 2009

No es un ignorante cualquiera. O sí, no lo sé. Trabaja (¿) de Consejero de Educación en la Comunidad Valenciana. Nada menos. Ya sabes que ha dicho que los ordenadores miopizan a los niños.

Conocí una vez a un conserje de un instituto que se negaba a hacer fotocopias porque decía que el “polvillo” con el que se hacían era peligroso para la salud. También tuve que dialogar con unas secretarias que no querían usar el ordenador, salvo que les ofrecieran un plus. Ahora este señor quiere mantener a los niños en la caverna y, sin el menor sentido del ridículo, pone para justificarlo la primera excusa que se le ha ocurrido.

En realidad, este político del PP está utilizando a los niños para no aceptar el plan del presidente Zapatero para dotar de ordenadores a los alumnos. Le da igual si deja a los niños en situación de atraso o no. Él va a lo suyo y eso es lo único que le importa.

Yo me pregunto por lo que habrán dicho los padres de esos niños. No he oído que hayan dicho nada. A buen seguro, visto lo que ocurre, que lo volverán a votar en cuanto puedan. Es posible que no sepan nada de lo que hacen con sus hijos, o que no les importe, o que estén ya carcomidos por el odio. El caso es que los pobres niños sufren inocentemente la ignorancia, la mala baba, la desidia y la estupidez, por no decir la maldad, de todos estos supuestos adultos que juegan con ellos un extraño partido de un trágico deporte.

Pena y asco.

Todos

diciembre 23, 2009

Qué manía la de igualar a todos.

Todos los hombres son iguales.

Todas las mujeres son iguales.

Todos los políticos son iguales.

Todos los obreros van a lo mismo.

Todos los empresarios van a lo mismo.

¿Todos los periódicos dicen lo mismo?

¿Todos los profesores dicen lo mismo?

¿Todas las personas hacen lo mismo?

¿Todas las personas que conoces son iguales?

¿Todo da igual?

La simplificación siempre ha sido interesada. Y no todo el mundo es capaz de ser neutral.

El odio

diciembre 21, 2009

En España se odia mucho. Espero que no sea cosa genética, sino aprendida. En todo caso, no todos odian. Hay profesionales de la palabra que con toda claridad enseñan a odiar a la gente, a la más vulnerable. Yo creo que la estrategia es hacerlos antes vulnerables privándoles de cultura, de sentido crítico, acostumbrándolos a creer en vez de a saber, insistiendo machaconamente en unas consignas fáciles y efectistas, empleando tácticas alejadas de la limpieza y de la nobleza. Luego, una vez que han hecho vulnerable a la gente, se trata de poner caras de desprecio, de descalificar con argumentos o sin ellos, de decir lo que interesa y no lo que hay, de buscar una cabeza de turco en la que concentrar los embates y a esperar. Sin pudor. Con tal cantidad de cinismo que parece natural.

Creo que el que entra al trapo de estas maniobras no debe estar muy alegre ni muy a gusto con tanta bilis en la garganta. Y el que no entra al trapo sufre náuseas al ver cómo un paisaje se desertifica (convertir una tierra en un desierto por la acción humana. Es distinto de desertizar, que es un proceso natural).

Hay almas que están siempre en invierno.

Volver a empezar

diciembre 19, 2009

Hay que procurar estar siempre dispuesto a volver a empezar. Mientras se pueda.

Lo que hay que ver

diciembre 18, 2009

Pierre Gonnord

Me guataría que fueras a ver la exposición de Pierre Gonnord en la Sala Alcalá 31, de Madrid.

Pierre Gonnord es un fotógrafo francés afincado en Madrid desde hace unos veinte años.

Sus fotografías plantean enseguida la respuesta a la pregunta ¿qué es la elegancia? Porque su obra habla de la sencillez, de que tiene más importancia el gesto que la forma, de que el alma de una persona se expresa a través del cuerpo, de que el arte consiste en saber esperar con paciencia el momento en el que el personaje se convierte en persona, de que la espontaneidad no es tan espontánea, sino que hay que prepararla, de que el rostro puede ser un paisaje. Por otra parte, Gonnord sabe sacar fuera la dignidad que cada persona lleva dentro, a pesar de las apariencias. Y esto te transporta a un mundo distinto del que forma esta mierda ramplona en la que vivimos, en donde el negocio, la mentira, la victoria y lo tosco es lo que manda.

Puedes encontrar viendo esta exposición la belleza que a veces necesitas para sobrevivir, la rareza que echas en falta cuando la rutina te agobia, la tragedia que te une a personajes que llevan el sufrimiento incrustado en el cuerpo, pero que te miran como si hicieran una pausa en sus vidas.

La página oficial de Pierre Gonnord la puedes ver aquí.

Una reseña de esta exposición la tienes aquí.

Que lo disfrutes.

Mirar, ver, contarlo.

diciembre 16, 2009

Galileo Galilei miró la inmensidad del cielo con su telescopio y describió lo que vio. Lo que vio hizo pedazos la visión del cielo que tenían hasta entonces, pero él se hizo un ser humano mirando, viendo y contando.

Ramón y Cajal miró a través del microscopio la pequeñez de las células y dibujó lo que vio. Lo que vio era fue importante para muchas ciencias y bueno para el hombre, y él mismo se hizo un ser humano mirando, viendo y dibujando.

Francis Bacon, en el siglo XVII, miró la sociedad y contó lo que vio debajo de ella. Dijo que “Saber es poder”, y con ello puso una piedra importante en la construcción de la modernidad. También él se humanizó mirando, viendo y contando.

José Saramago mira la realidad e intenta describirla. Cuenta lo que ve. Y lo que ve le lleva a decir. “Yo no soy pesimista, lo que pasa es que el mundo está pésimo”. Saramago vive mirando, viendo y contando este pésimo mundo.

Para ser humano hay que saber, y para saber hay que mirar y contar lo que se ve. Quiero mirar, ver y contar. Si puedo. Si tengo ganas. Si me dejan.

Quiero hacer un ejercicio de humildad porque quiero conocer la realidad. Entiendo que el realismo está más cerca de la humildad que de la soberbia o de la altanería. No quiero dar pasos en falso. Aunque sé que estás ahí, quiero hablarme a mí mismo como si no hubiera nadie, aunque sea delante de ti. Me gustaría que tú me hablaras, pero si no lo haces, lo comprenderé. No quiero hacer spam ni ninguna otra estupidez que traiga consecuencias estúpidas. Quiero ser prudente, aunque a veces se viven situaciones en las que no se es consciente ni de dónde se está ni de lo que se hace, y entonces no se puede ni ser prudente ni dejar de serlo. Creo que voy a ver mucha mierda y tendré que contarla. Sé que no todo es así y que tendré que mirar para todas las partes. Pero el mundo está pésimo.

A ver qué es lo que veo.

No me gusta demasiado

diciembre 14, 2009

Hola.

Lo que veo no me gusta demasiado. Me he tenido que cambiar de pensión a la fuerza, sin saber el porqué de la mudanza. Ha sido un mal día hoy. Un frío espantoso. Una sensación de fracaso con los alumnos y conmigo mismo. Toda la mañana ha sido como estar tomando una sopa sin sustancia ni sabor. Por la tarde han aparecido los amigos solidarios y eso me ha dado más calor que la sopa. No sé si seguiré en esta pensión. No sé si seguiré en alguna pensión. Esto no es más que una rebeldía necesaria que me mantenga bien conmigo mismo. Quise escribir antes del destierro sobre Berlusconi, los golfos y los locos, pero no me apetece demasiado meterme en la mierda que veo. Es mejor que me vaya a leer. Intentaré publicar esto. No sé cómo funciona esta pensión. Si lo logró publicar, te avisare.

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